Francisco José Mora Cobo
Director General de Infancia, Adolescencia y Juventud de la Junta de Andalucía

Nacido en Huelva (1989), es diplomado en Magisterio por la Universidad de Huelva y formado en liderazgo para el aprendizaje por la Universidad de Londres. Además, cursa un Máster Internacional en Comunicación y Educación Audiovisual por la UNIA y la Universidad de Huelva. Su trayectoria profesional se ha desarrollado desde 2013 como maestro en el colegio Salesiano de Huelva, formando parte del equipo directivo durante los últimos seis años. Siempre muy ligado al voluntariado, ha impulsado y gestionado proyectos de atención a colectivos en situación de vulnerabilidad, especialmente en el ámbito infantojuvenil, priorizando el ocio sano y seguro en la capital onubense, a través de la entidad juvenil que ha liderado durante 14 años. Esta labor ha sido reconocida en multitud de ocasiones por el sector público y privado. Además, ha realizado diversas colaboraciones con instituciones sociales y ha participado activamente en el tejido asociativo de Huelva.

La infancia parece ser la gran olvidada del sistema, ¿qué prioridad le está dando su gobierno?

Las políticas de infancia y adolescencia son prioritarias para este gobierno. Tenemos muy claro que hay que hacer políticas centradas en sus necesidades y primando sus intereses. La protección y atención de los menores es clave para nuestro departamento, pero también estamos trabajando para conseguir una nueva forma de mirar y acercarnos a la infancia y, de ahí, que hayamos organizado ya dos eventos lúdicos con motivo del Día Internacional de la Infancia, siendo el juego el eje de los mismos. Nuestra infancia es el presente y el futuro de Andalucía y, sobre todo, velamos por aquellos menores que están en situación de vulnerabilidad. Nuestra determinación es conseguir que todo se vea desde la perspectiva de la infancia, que sean el centro de lo que va a ocurrir después porque no se trata de que los niños se adapten a la sociedad adulta sino al revés. Por ello, hemos impulsado el primer pacto andaluz por la Conciliación y la Corresponsabilidad, porque la crianza y el cuidado de los niños y niñas y adolescentes es una cuestión de Estado.

¿Qué radiografía hace del sistema de protección en lo que ha podido conocer como director general?
El sistema de protección funciona muy bien y los profesionales de este sistema son excepcionales. No obstante, desde nuestra llegada tenemos una hoja de ruta clara: conseguir centros de protección más pequeños y familias más grandes. Tenemos en marcha la campaña ‘Acoger, adoptar, colaborar, DA MUCHO’ para conseguir que los más de 2.000 menores que residen en centros de protección puedan disfrutar del calor de un hogar porque, pese a que en los centros se les cuida y atiende, no es lo mismo que una familia.

¿Hacia qué modelo camina el gobierno de la Junta en la atención a la infancia?
Queremos que la infancia esté en el centro y eso implica un aporte presupuestario de hasta 252,3 millones, lo que supone un crecimiento de 30 millones respecto al ejercicio anterior. Estamos convencidos de que la infancia debe ser protegida y cuidada, por ello tenemos en marcha nuestra Ley de Infancia y Adolescencia. También estamos inmersos en nuestro Plan de Familias con el objetivo de mejorar la situación de las mismas en Andalucía porque son el sostén de la sociedad y la fuerza que la mueve.

¿De qué manera se puede hacer esa transición?
Pues creemos en un cambio de cultura, de pensamiento. Tenemos que tener todos muy claro que la infancia es prioritaria, que su bienestar emocional es tarea de todos y todas porque la salud mental infanto-juvenil está cada vez más debilitada y tenemos que asegurarnos de que nuestros niños y niñas se crían felices. En una sociedad tan exigente como la actual, tenemos que crear espacios seguros para nuestra infancia. Defender su edad, ser conscientes de los ritmos de los niños y no querer que se eduquen con prisas y con horarios de adultos. Por ello, tenemos en marcha el Plan de Infancia y Adolescencia para trazar una hoja de ruta que nos permita conseguir una sociedad más integradora con los niños.

¿Qué resultados está dando la campaña Acoge-Adopta-Colabora?
Los resultados están siendo muy positivos. Las consultas de información han aumentado de forma importante. De hecho, se han contabilizado 1.248 familias interesadas por las tres medidas: acogimiento, colaboración y adopción. En concreto, en relación al acogimiento familiar, incluyendo otras campañas realizadas a través de subvención del IRPF, se ha aumentado el 39,69% de personas o familias que han realizado un ofrecimiento para el acogimiento familiar (se ha pasado de 194 a 271 ofrecimientos).

¿De qué manera apoyan el trabajo de la administración las entidades sociales como la nuestra?
El tercer sector hace un trabajo necesario e insustituible. Como siempre dice nuestra consejera, Loles López, llega a donde no puede la administración. Paz y Bien es un referente en materia social, por su larga trayectoria, la amplia cartera de servicios que presta y a toda la población a la que se dirige. Para nosotros es fundamental la colaboración público-privada y tenemos que ir todos de la mano para conseguir mejores resultados. La atención a las personas más vulnerables requiere de eficacia y para ello es crucial la unidad. Desde la Junta lo tenemos claro: siempre de la mano de las entidades y escuchando muy atentamente sus demandas porque sois las que estáis en el día a día y mejor conocéis las necesidades.

Nuestra entidad se dedica en concreto a las Familias Colaboradoras. ¿Cuál es el atractivo de esta figura para que se apueste por ella?
Tiene muchos atractivos porque supone una vía de acogimiento que permite a las familias disfrutar de la compañía de un niño solo en periodos vacacionales y días no lectivos, que es cuando menos obligaciones laborales tenemos todos, y por tanto es un tiempo de calidad para el ocio y el tiempo en familia. Lo decimos en nuestro lema: DA MUCHO y el acompañamiento en todo el proceso es continuo para que el acople del niño con la familia y a la inversa sea lo mejor posible. La colaboración es una vía que podríamos definir como intermedia y da la oportunidad a las familias de acercarse al acogimiento y valorar la experiencia. Se trata de una experiencia única y enriquecedora para ambas partes.

¿Qué le parece el modelo de trabajo de Paz y Bien en cuanto a infancia?
Vuestros servicios ofrecen acompañamiento, atención y cuidado a menores que provienen de familias con situaciones muy complejas. Vuestros 26 años de trabajo con la infancia y 45 en total os avalan, por eso tenemos 74 (62 en Sevilla + 12 en Huelva) plazas concertadas con Paz y Bien porque creemos firmemente en vuestra labor. Sois un referente, ya que no solo dais cobertura o formación, sino que también brindáis esperanza y valores. Una sociedad que crece sin valores no podrá prosperar ni mejorar y por eso confiamos en vosotros para acompañar a estos menores que vienen de pasar situaciones difíciles, que necesitan una mano amiga y una visión para el futuro clara y motivadora.