FEPA Andalucía, de la que forma parte Paz y Bien, continúa avanzando hacia un modelo de intervención más conectado y coordinado con los servicios, recursos y programas del territorio, con el objetivo de reforzar el acompañamiento a personas jóvenes tuteladas y extuteladas en su transición a la vida adulta.
Este ha sido una de los ejes estratégicos que se han marcado las entidades que formamos parte de la Comisión Territorial de Andalucía en una reunión celebrada en Sevilla. En ese sentido, han dado un paso más en la articulación de una red que no solo refuerza la coordinación interna, sino que también apuesta por ampliar la conexión con otros recursos, servicios y agentes clave del territorio.
Este enfoque se traduce en una mirada más integral de la intervención, que incorpora ámbitos fundamentales como la vivienda, el empleo, la formación, la salud mental o el apoyo emocional y en el que la colaboración con administraciones públicas, entidades sociales, recursos formativos y tejido empresarial se consolida como un elemento clave para garantizar itinerarios de emancipación más sólidos y sostenibles.
Mapeo exhaustivo de los recursos del territorio
Uno de los avances más relevantes ha sido la construcción de un mapa compartido de recursos en Andalucía que permite identificar con mayor claridad las oportunidades existentes, evitar duplicidades y detectar áreas donde es necesario reforzar la intervención.
A partir de este trabajo, las entidades han acordado seguir avanzando en la creación de una red más estructurada y accesible, capaz de facilitar la derivación, la coordinación profesional y el acompañamiento continuo de los jóvenes más allá de los recursos específicos.
Desde FEPA se subraya que este impulso responde a la necesidad de dar respuestas más eficaces en un contexto cada vez más complejo, en el que la juventud extutelada afronta importantes dificultades, especialmente en el acceso a la vivienda, el empleo o el apoyo social.
Asimismo, se destaca la importancia de consolidar un modelo de intervención centrado en el acompañamiento individualizado, la autonomía progresiva y la garantía de derechos, en el que el trabajo en red resulta imprescindible.

