Texto: Valle Calzada Borrallo. Psicóloga en el área de Infancia y Juventud de Paz y Bien

La Ley de Infancia y Adoles­cencia de Andalucía, estable­ce en su artículo 45 el “dere­cho al desarrollo y crecimiento en el seno fami­liar”. En este artículo se espe­cifica que, si por circunstan­cias de la niña, niño o adolescente no fuera posible su reunificación en el seno de su familia de origen, se le procurará una alternativa fa­miliar a través de la medida de integración más adecuada a sus necesidades. Solo en el caso de no existir una alter­nativa familiar viable, se adoptará una medida de aco­gimiento residencial, procu­rando que sea provisional y por el menor tiempo de du­ración posible, priorizando siempre el interés superior del menor. Sin embargo, se­gún el Observatorio de la In­fancia y la Adolescencia de Andalucía, en 2023, 2.458 menores se encontraban en acogimiento residencial, lo que representa un aumento del 7,8% con respecto a 2022. De estos, un total de 115 son menores de 6 años. La ley es clara en cuanto a la prioridad del entorno familiar, sin em­bargo, la realidad que vemos en los centros de protección dista mucho de este ideal.

A menudo nos encontramos con niños y niñas institucio­nalizados desde edades muy tempranas sin que se les haya ofrecido una alternativa familiar y que permanecen en el sistema hasta alcanzar la mayoría de edad. Los equi­pos profesionales que traba­jamos en los recursos resi­denciales nos enfrentamos a numerosos retos: combatir el estigma social que pesa so­bre ellos y ellas, ofrecer una educación de calidad, brin­dar una atención integral, construir su historia de vida y atender no solo a las necesi­dades físicas sino también a las necesidades emocionales y afectivas. Pero sin duda, uno de los mayores desafíos es la búsqueda de alternati­vas familiares que garanticen el derecho a crecer en una familia.

La preparación de un menor para el acogimiento no res­ponde a una fórmula única, ya que depende de múltiples factores: la posible separa­ción de hermanos, la edad, el grado de elaboración de su historia de vida, su nivel de conciencia respecto a la si­tuación familiar, la existencia o no de un vínculo previo con la familia acogedora y sus ca­racterísticas personales. Sin embargo, en este proceso, es habitual que surja en los me­nores un conflicto de lealta­des hacia la familia de origen. Para abordarlo es fundamen­tal ampliar este concepto: no solo es aquella en la que na­cemos, sino también las per­sonas que nos quieren y cui­dan. Transmitir al menor que la familia de acogida no susti­tuye, sino que suma, permite resignificar esta experiencia como una ampliación a su red afectiva y no como una deslealtad a su familia. En el caso de menores de seis años, una herramienta para transmitir estos conceptos que resultan muy abstractos es a través de cuentos. Algu­nos ejemplos de cuentos so­bre acogimiento familiar son ‘La casita bolsa de chuches’ de Verónica Pérez Gutiérrez o ‘Gusin’, de la misma autora. Sin embargo, cada caso es único y por lo tanto, cada proceso debe diseñarse en base a las características par­ticulares. Por ello, crear ma­teriales personalizados y adaptados a las necesidades y gustos del menor puede hacer que el proceso sea más significativo y cercano para él o ella.

El acogimiento familiar es una medida de protección fundamental que garantiza los derechos de la infancia a crecer en un ambiente esta­ble, familiar y afectivo. Pro­porciona a niños, niñas y adolescentes la oportunidad de desarrollarse en un entor­no de amor, cuidados y apo­yo, esencial para el bienestar emocional y psicológico. Sin embargo, la realidad es que hay pocas familias que se ofrezcan a crear este espacio en sus hogares, especialmen­te cuando hablamos de me­nores con discapacidad, ma­yores de 8 años, con problemas médicos o de sa­lud mental, los cuales necesi­tan mayores recursos y apo­yos. Es crucial que se destinen más recursos y esfuerzos para promover y facilitar el acogimiento familiar, asegu­rando que los niños y niñas tengan la oportunidad de crecer en un entorno que fo­mente su desarrollo integral.