El viernes 22 de noviembre se volvió a vivir un magnífico día en el que niños, niñas y adolescentes celebraron y aprendieron, a la vez, sus derechos. Además, fueron los protagonistas de la conjunción de buenas voluntades institucionales, políticas, deportivas y empresariales. Todas ellas, unidas en torno a un propósito: ubicar a la Infancia y lo que como sociedad hacemos con ella en el centro.
Además, son los menores de nuestros centros de protección lo que hacen de anfitriones, los que han diseñado los talleres por los que los escolares pasan, los que han elaborado las insignias que obtenían los equipos al pasar por cada taller. Ellos y ellas han sido responsables en gran medida de cuanto acontecía, y esa sensación es de gran importancia para su desarrollo.
También participaron jóvenes del colegio San Juan de Dios y todos y todas formaron una marea azul sin barreras, sin prejuicios, sin estereotipos. Solo disfrute.
Gracias a los medios de comunicación que os hacéis eco de que hay que cuidar de los que vienen detrás y formarán la sociedad.
Gracias a los patrocinadores que han hecho posible ese día.
Gracias a todos los centros educativos que participáis años tras año.
Gracias a los profesionales que dais cada día vuestra vida para que estos niños y niñas crezcan de la mejor manera posible.



