• Un grupo de personas con discapacidad intelectual, sacándose el certificado digital.

Acompañar a las personas y hacerlas sentir ciudadanas de pleno derecho es el objetivo principal de nuestra entidad.

Muchas son las gestiones administrativas que, a diario, las trabajadoras sociales de la asociación realizan en beneficio de las personas usuarias, pues la sociedad todavía no está preparada para que sean ellas mismas las que puedan llevarlas a cabo.

En este caso, se ha trabajado con un grupo de personas la obtención del certificado digital.

Así, en primer lugar, las profesionales presentan en qué consiste ese trámite y qué beneficios implica poseer este documento digital.

El siguiente paso es una formación respecto a los pasos a seguir hasta el fin del proceso, utilizando la técnica del role-playing, con el objetivo de ponerles en situación y otorgarles las herramientas para que, una vez allí, puedan ejecutarlos lo más autónomamente posible.

No obstante, existen muchas barreras de comunicación, personales y físicas que merman las posibilidades de que lo hagan por ellas mismas.

De este modo, la preparación continúa con un trabajo de interpretación de la información, pues este tipo de trámites no se encuentran adaptados a lectura fácil. Las profesionales deben elegir el lugar en el que formalizar el trámite pues no todos los edificios se encuentran adaptados para personas con movilidad reducida. Por último, se les debe prevenir sobre el trato que puedan recibir pues no todo el personal se encuentra cualificado respecto de la normativa legal en materia de derechos humanos. Así, se dan casos de discriminación en los que los técnicos de la administración se dirigen a los profesionales de la entidad en lugar de la persona que está solicitando el certificado, por tratarse de una persona con discapacidad intelectual.

Esta última barrera, de carácter social, se va derribando con la intervención directa de nuestro personal mostrando una imagen positiva de las personas con discapacidad que se corrobora con la participación en primera persona de ellas mismas en la realización de este tipo de trámites.

Formar parte del aprendizaje y el desarrollo de la autonomía personal de las personas con discapacidad intelectual y aportar nuestro granito de arena para que se sientan validados y respaldados por la sociedad es parte de nuestro trabajo diario y objetivo principal de nuestra asociación. Sin embargo, la ilusión con la que comienzan estos aprendizajes, así como el conocimiento de la información y el aprendizaje de las herramientas adecuadas se tuerce cuando llega el momento real. Cuando perciben que son invisibles, cuando sus derechos son vulnerados y no pueden desplegar y poner en práctica lo trabajado. Es entonces, cuando las emociones y sentimientos cambian, y acaban con cierta desilusión, pues sienten que, a pesar de todo el esfuerzo que realizan, no tienen la oportunidad de demostrar que son CAPACES.