• Trabajadora de la asociación sentada en su oficina, rodeada de documentos y elementos decorativos. La imagen refleja el trabajo y compromiso en la gestión y apoyo a personas con discapacidad intelectual en Sevilla y menores del sistema de protección.

Ana estudió Técnico Especialista en Administración y luego realizó estudios de Graduado Social. Aunque su formación es administrativa y siempre se ha dedicado a ello, y asegura que le encanta su trabajo, siente un especial interés desde pequeña por la Geografía y la Historia, por lo que no descarta realizar estudios en este sentido en un futuro. También le apasiona la lectura, la música (ha cantado en coros durante una época de su vida), el cine… y otras muchas actividades culturales. Se define como una persona muy curiosa. De todas formas a lo que dedica la mayor parte del tiempo es a su familia, pues, en sus palabras, es lo más importante.

¿Qué puesto desempeña actualmente en Paz y Bien?
Coordino el área de Administración y Contabilidad dentro del Departamento de Administración de la entidad. Realizamos un trabajo en equipo en el que se gestionan los recursos económicos y se contabiliza toda la información tanto de la Asociación (España y Guatemala) como de CEE Paz y Bien, Accesiblidad y Bienestar y Hotel Sierraluz

¿Cómo fue su llegada a la entidad?
Llego a la asociación en 1.990 a través de una amiga común con Pepi Cortegana, entonces presidenta de la entidad. Ocupé el puesto del contable que acababa de marcharse. Siempre recuerdo que a la primera persona que conocí fue a Rafael Pozo, una persona distinta y especial.

¿En esos momentos, de qué manera salía adelante la asociación económicamente hablando?
En la época en que yo entro a formar parte de la asociación, la financiación provenía básicamente de subvenciones de la Junta de Andalucía, que se solicitaban anualmente, y de las que no se tenían a priori información ni sobre cantidades, ni sobre fecha de cobro… era una inseguridad tremenda. Aún así, el espíritu que imperaba en la entidad es el mismo que siempre nos ha caracterizado: positivo, emprendedor, siempre se ha tenido claro que lo primordial eran las necesidades de las personas a las que acompañábamos y se hacía lo posible para darles respuesta.

¿Qué diferencias y mejoras ha tenido la entidad conforme ha ido creciendo?
Pues es muy difícil relacionar las diferencias entre la asociación de 1990 y la actual. La entidad se ha multiplicado y diversificado, se ha ido adaptando a los tiempos, siempre con nuevos retos. Las diferencias en el terreno económico pasan básicamente por el concierto de los centros con la Administración, en un principio, y después por la realización de programas muy importantes que han supuesto un cambio sustancial. También hay una especialización mayor de los profesionales que trabajamos en ella, lógicamente.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Muchas cosas, me gustan este tipo de tareas que implican concentración, obtención y análisis de información. Aunque lo verdaderamente gratificante es realizarlo, no para una empresa en la que unos accionistas al final reparten beneficios, sino en una entidad en la que cada euro es importante porque repercute en la atención, el apoyo, el cuidado y la promoción de las personas.

¿Qué la ha retenido tantos años en la entidad?
Pues un poco lo que comentaba. Trabajar realizando actividades que encuentras que tienen un sentido no meramente económico, sino que inciden en mejorar la vida de las personas, gratifica, compensa. También pienso que a lo largo de los años, el hecho de pertenecer en la asociación, te forja el carácter, en el sentido de que te sientes parte de algo importante, relevante, útil para la sociedad. También te permite conocer y acercarte a personas a las que quizá de otra forma no hubieras tenido acceso y eso enriquece. Te forma también como persona, entiendo que te hace mejor.

¿Qué destacaría de la relación con las direcciones de los centros?
Son compañeros y compañeras con mucha responsabilidad en sus tareas, son quienes atienden a lo verdaderamente importante. Nosotros y nosotras desde aquí estamos para facilitarles su día a día en lo que necesiten de nuestra parte, atender a lo que soliciten y pendientes siempre de lo que propongan o sugieran. Siempre tiene que ser una relación ágil y fluida en las dos direcciones. Creo de hecho que es así.

¿Qué momentos destacaría de la historia de la asociación?
Pues son tantos durante 35 años… pero me parecen cruciales los momentos en los que la entidad se ha abierto a otros colectivos de personas desfavorecidas, como a los menores tutelados, en 1998. Creo que fue un hito y abrió nuevos caminos.

¿Qué nos queda por recorrer para seguir creciendo?
Pues pienso que seguir siempre pensando en las necesidades de las personas a las que acompañamos o del resto de colectivos de personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad para seguir dándoles respuesta.

¿En qué situación económica nos encontramos actualmente?
Estamos en un momento muy importante y decisivo. Clave. Arrastramos varios años de circunstancias económicas complicadas, debidas principalmente al incremento de precios que han sufrido la mayor parte de los gastos que afrontamos para la realización de nuestras actividades. Si a esto sumamos que el precio de los servicios que prestamos, concertados o conveniados con la Administración no se han incrementado en el mismo porcentaje, el resultado es muy negativo. Con mucho esfuerzo por parte de todos, se ha podido conseguir que en este último año, 2024, esa diferencia entre gastos e ingresos se vea reducida, pero no es suficiente, ya que la situación en cuanto a ingresos se mantiene. A pesar de las movilizaciones realizadas por parte de todas las entidades del sector en Andalucía para solicitar a la Administración el reconocimiento y la revisión de esta situación, de momento no hay noticias sobre ello.

¿Cómo se puede revertir la misma?
Pues creo que hay que actuar en principio en lo que podemos, que es seguir esforzándonos en controlar al máximo los gastos, eso siempre se ha tenido muy claro en la entidad. Y luego por supuesto en cuanto a los ingresos, continuar buscando nuevas fuentes de financiación, e intentando que el pago que recibamos por nuestros servicios, principalmente los que recibimos de la Administración, sea justo y acorde con el gasto que supone, que se reconozca y se pongan en valor. También que se sistematice esta actualización en cuanto al pago de los servicios, eso aportaría tranquilidad y permitiría una mejor planificación y organización.

¿Hacia dónde debe caminar la entidad para mantener los servicios?
Pues enlazo con lo anterior, creo que una de las cosas que tenemos que tener muy claro es que prestamos una atención y unos servicios muy especializados y cualificados, además de realizar programas innovadores y punteros. Tenemos además una experiencia muy extensa en ello. Todo esto tiene un gran valor que se tiene que apreciar, tanto por parte de la Administración como por otros colectivos y entidades que puedan estar interesados en utilizar estos servicios o en realizar aportaciones para su sostenimiento. Confío en que seremos capaces de continuar prestando los servicios y seguir mejorando y creciendo, porque no dudo de nuestra capacidad de resiliencia y de reinvención, lo llevamos haciendo 45 años.

Ana Rivera.
Coordinadora de Administración y Contabilidad en Paz y Bien.